Tratamiento
El tratamiento de las diversas distonias
ha sufrido un cambio radical en los últimos años. Desde tiempos
ancestrales diversos tipos de tratamientos han sido llevados a cabo con resultados
variables y no exentos de riesgos, principalmente en los tratamientos derivados
de fármacos.
Dado que la fisiopatología u origen de los movimientos anormales depende
de una alteración en la química de los ganglios basales, la administración
de diversos medicamentos con propiedades sobre diferentes sustancias ha sido
la piedra angular de tratamiento en las últimas décadas.
El uso de antidepresivos, antiepilépticos y neurolépticos ha sido
lo más frecuentemente utilizado así como los medicamentos que
tienen propiedades sobre la acetilcolina. El control sobre los movimientos es
muy variable pero los efectos colaterales de los medicamentos son siempre visibles.
En los últimos años la administración de BOTOX®,
cambió el curso de la historia natural de la enfermedad en muchos pacientes,
sobre todo por el porcentaje de efectividad y bajos efectos colaterales. Aunque
no del 100 % efectivo siempre se obtiene en manos expertas una respuesta que
es favorable a los pacientes, finalmente y aún en algunos de ellos que
no responden de forma adecuada quedan las alternativas quirúrgicas que
no dejan de ser técnicas invasivas pero en muchos casos sumamente efectivas.